ll. LOS CÓDIGOS PRÁCTICOS:  SEÑALES Y PROGRAMAS
     LA SEMIOLOGÍA POR: PIERRE DE GUIRAUD
Las señales y los programas tienen por función coordinar la acción por medio de conminaciones, instrucciones, avisos o llamados de atención.
   Las primeras permiten dirigir la circulación o movimientos de conjunto. Los segundos son sistemas de instrucción para efectuar un trabajo, como por ejemplo el programa de una cadena de montaje o un molde de costura.
   Entre los sistemas de señalización, los más conocidos son los códigos de circulación caminera, ferroviaria, aérea, marítima y fluvial.
   En esta categoría son incluidas las señales de advertencia: campanas y toques de alarma, redoble de tambor, toques de clarín de cuerno, de sirenas, que además pueden ser elaborados. Por ejemplo, los toques militares distinguen: la diana, la generala. la botasilla, el llamado, la retreta, la carga con variantes para los diferentes cuerpos o unidades. 
   Todas las formas de trabajo en común utilizan sistemas de señales, desde el "izar" cd los marineros que tiran de las cuerdas hasta los más complejos programas de una cadena de producción o de una orden de batalla.
   Algunos son muy simples como el bastón blanco de los ciegos y otros más ricos como el código caminero que comprende varias centenas de señales de sustancia y forma muy diversas: luces, colores, imágenes, letras, advertencias sonoras, etc.
   La naturaleza de esos sistemas depende, por una parte, de su campo semiológico, es decir, de las transformaciones y órdenes que deben transmitir y, por otra parte, de las condiciones de la emisión y de la recepción. ¿Como, por ejemplo, un aviador accidentado puede comunicarse con otros aviones que sobrevuelan el lugar del accidente?  Los gritos no sirven, los gestos o los banderines no se distinguen a partir de cierta distancia, el fuego es poco visible durante el día.  El problema es resuelto por un cuadrado de tela, azul de un lado y amarillo del otro, que puede ser plegado de acuerdo a un código que comprende doce señales correspondientes a pedidos de agua, alimentos, medicamento, combustible, etcétera.
   Ante la imposibilidad de detallar aquí el conjunto de esos sistemas, veremos, a título de ejemplo, algunas observaciones sobre la señalización caminera.  Esta es particularmente importante porque interesa a la mayoría de los ciudadanos. G. Mounin calculó que el código caminero utiliza cerca de ciento cincuenta señales distintas (sin hablar de las 230 informaciones proporcionadas por las placas minerologicas nacionales y extranjeras).
   Contamos:
        87 carteles de señalización caminera pertenecientes a cinco categorías semánticas: peligro, stop, prohibición, obligación, estacionamiento;
25 a 30 señales de luces: rojo, verde, amarillo; intermitentes de dirección, freno, marcha atrás;  cambio de dirección, posición nocturna, altura de los puentes, caravanas de vehículos;
Una veintena de bandas de circulación: sendas peatonales, bandas amarillas continuas o no, cerámicos amarillos o rojos de prohibición de estacionamiento;
Cinco señales relativas a la naturaleza del transporte; sin contar las señales, fijas o cambiables, en los brazaletes de los agentes de tránsito.
        
      Por otra parte, Mounin comprueba que "un automovilista registra a su derecha en el sentido de la marcha aproximadamente de 200 a 250 señales en 100 kilómetros de ruta nacional de tráfico intenso y hasta 500 señales en 100 kilómetros cuando atraviesa ciudades: el tráfico de ciudad utiliza entre 800 y 1000 señales en 100 Km contando solamente los carteles de señalización del código caminero, que no son las únicas señales de la circulación"
      Los sistemas de señales varían según su complejidad y su grado de estructuración. Se distinguen también por la naturaleza de los signos utilizados. Unos son arbitrarios, como por ejemplo las luces de circulación caminera o marítima, otros iconográficos, como los carteles que señalan la proximidad de una escuela, de un paso a nivel, etc.
      Tienen en común su carácter estrictamente monosémico, un alto grado de convencionalidad que es siempre explícita y constrictiva. En la actualidad, la mayoría de esos sistemas son internacionales. 
      Existen muchas clases de señales. Ya mencionamos las alarmas, los timbres y toques, a los que podemos agregar, los gritos de guerra (y de los juegos), las señales de humo, luces, etc.; las ramas que rompe el cazador para señalar el lugar donde se oculta la caza, los códigos utilizados por los mendigos, los malhechores, los medios de transmitir instrucciones con vistas a una acción individual o colectiva.
       En el caso de una acción compleja y elaborada, la señal adopta la forma de un programa. Un programa es el "conjunto ordenado y formalizado de las operaciones necesarias y suficientes para obtener un resultado; (un) dispositivo que permite a un mecanismo efectuar esas operaciones:  programa en banda perforada, magnética, programa de una calculadora, de un ordenador".


      

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